Nuestra historia
De dónde venimos y por qué lo hacemos.
Ignition nació dentro de empresas familiares. Quien la fundó creció viendo de cerca el trabajo duro: las noches sin dormir bien, el sufrimiento de contratar y, más aún, el de despedir, y las horas con la familia que siempre quedaban para después.
En cada una de esas empresas había alguien haciendo el trabajo de diez: intentando entender de finanzas, de cobros, de inventario, de personas, casi siempre sin un apoyo real. Cuando llegó la inteligencia artificial, parecía hecha para las grandes empresas. Nosotros vimos lo contrario: eran justamente las personas que están solas quienes más la necesitaban.
Por eso existe Ignition: para poner la IA al servicio de quien emprende. No para sustituir a las personas, sino para quitarles peso de encima. Sistemas a medida, diseñados junto con el dueño, que organizan el día a día —de las finanzas a la cantina, de las rutas al inventario— y devuelven tiempo, control y tranquilidad.
Hoy trabajamos con colegios, empresas de transporte y negocios de varios sectores.
Si, gracias a nuestro trabajo, una sola persona tiene más tiempo con su hijo, Ignition ya habrá sido un éxito.